– Control de aire en conductos de aire.

Elimine tierra, carbón, y otros tipos de polvo; control del pintado con spray

Mover aire por conductos es parte esencial en muchos procesos. Muchas veces el aire de los conductos contiene partículas que deben ser eliminadas, ya sea para tener un control sobre el proceso, por seguridad sanitaria, para reducir la necesidad de mantenimiento o simplemente por tener los conductos limpios. El polvo que lleva el aire se puede capturar mediante el rociado de agua. El rociado con boquillas tiene una ventaja sobre los filtros y es que los filtros deben ser reemplazados y se producen obstrucciones.

El funcionamiento se basa en que cuando una gota de agua contacta con una partícula de polvo se aglomeran, y dicha aglomeración pesa demasiado para mantenerse en suspensión en el aire. Para un resultado más efectivo, el tamaño de gota debe ser del tamaño de la partícula, lo que se consigue utilizando la boquilla adecuada.

– Control de polvo en áreas.

 Elimine el polvo en zonas de transferencia, zonas de vertido, y tolvas de descarga

En la minería y otras actividades relacionadas existe siempre una constante lucha con el problema del polvo. El polvo se dispersa rápidamente, recubriendo la maquinaria y taponando equipamiento, creando problemas en las propiedades cercanas y planteando un riesgo para la salud humana. Las boquillas pueden rociar una niebla de gotas correctamente dimensionadas para eliminar el polvo en el aire. Esta mitigación es crítica en puntos como zonas de transferencia en cintas transportadoras, zonas de vertido, tolvas de descarga, puntos de extracción, zonas de triturado de rocas, y en general cualquier punto donde haya movimiento de material. Utilizando nuestras boquillas se consigue el tamaño de gota necesario para una correcta eliminación del polvo.