– Inyección de químicos líquidos.

Este tipo de boquillas se utilizan para inyectar un compuesto químico en estado líquido que neutraliza y elimina pequeñas cantidades de compuesto problemáticos, normalmente ácido sulfhídrico (H2S), del fluido. El H2S es un gas extremadamente corrosivo y peligroso que se encuentra en las fases de  extracción, almacenamiento y transporte del gas y el petróleo. Eliminar el H2S es crítico para prevenir el posible daño a infraestructuras y para asegurar el cumplimiento de las normas medioambientales.

Las boquillas de inyección llamadas “scavengers”, están diseñadas para atomizar el líquido neutralizador tan fino como sea posible para hacer reaccionar los compuestos perjudiciales.

– Inyección de agua para limpieza.

Este tipo de boquillas se utilizan en procesos de refinado de petróleo e industrias petroquímicas en distintos puntos del proceso. En primer lugar, se inyecta agua de lavado para eliminar sales y haluros del crudo mediante precipitación antes de que puedan corroer y degradar el sistema de refinado. Más tarde, en el proceso de refinado, se pulveriza agua de lavado en la corriente de hidrocarburos para limpiar las partículas sólidas residuales.